En nuestra aula también aprendemos jugando y creando. En esta actividad, los peques descubrieron distintos “bichitos” utilizando pintura y esponjas de colores para estampar formas sobre el papel. A través de la observación y las consignas, fueron adivinando qué animal aparecía según los colores y la cantidad de huellas realizadas.

Con una estampación roja apareció una mariquita, cuatro círculos verdes se transformaron en un gusano y combinando colores amarillos y naranjas nació una preciosa mariposa. Finalmente, con tres huellas negras, los niños crearon una divertida hormiga. Una propuesta sencilla, visual y muy motivadora que despertó su curiosidad y creatividad desde el primer momento.

Además de disfrutar muchísimo, esta actividad permitió trabajar la motricidad fina, la atención, los colores, el conteo y la asociación de imágenes de una forma lúdica y manipulativa. Cada niño pudo experimentar libremente con la pintura mientras desarrollaba su imaginación y aprendía a través del juego.

 ¡Aprender entre colores, risas y pequeñas huellas siempre es una gran aventura!