Nuestros alumnos de 5 años ya han comenzado a prepararse para uno de los momentos más especiales de la etapa de Infantil: ¡su graduación! Durante este trimestre estamos realizando diferentes actividades relacionadas con este gran acontecimiento, permitiendo que los niños participen activamente en cada pequeño detalle de esta celebración tan importante para ellos.
Una de las propuestas ha sido la creación y decoración de sus propios diplomas de graduación. Cada niño ha podido diseñarlo libremente utilizando dibujos, colores, formas y personajes que representan sus gustos, su personalidad y todo lo vivido durante estos años en el cole.
A través de esta actividad, no solo trabajan la creatividad y la expresión artística, sino que también reviven recuerdos y emociones relacionadas con su paso por Educación Infantil.
El proceso está siendo muy emocionante para ellos, ya que poco a poco toman conciencia de que termina una etapa llena de aprendizajes, juegos y experiencias compartidas. Además, estas actividades favorecen la autonomía, la motricidad fina y la ilusión ante esta nueva aventura que comenzará muy pronto en Primaria.
Cada diploma guarda mucho más que dibujos y colores: guarda recuerdos, ilusión y un pedacito de su historia en el cole.
Durante este trimestre hemos llevado a cabo un proyecto centrado en la creación y elaboración de distintos escenarios relacionados con los lugares donde los niños y niñas disfrutan y pasan parte de sus vacaciones de verano. Entre ellos, hemos trabajado espacios como la playa, las rutas y caminos de naturaleza y los pueblos, recreando cada uno de ellos mediante diferentes actividades plásticas y creativas. Estas propuestas han permitido desarrollar la imaginación, la observación y el trabajo en equipo, al mismo tiempo que se acercaban a experiencias significativas para el alumnado.
Uno de los aspectos más enriquecedores de esta actividad ha sido el intercambio de vivencias y recuerdos relacionados con el verano. Cada niño y niña ha tenido la oportunidad de compartir con sus compañeros los lugares que visita, las actividades que realiza y aquello que más le gusta de su entorno. De esta manera, hemos favorecido la expresión oral, la participación y el conocimiento mutuo dentro del grupo, creando un ambiente de aprendizaje más cercano y participativo.
Además, el trabajo relacionado con los pueblos ha servido para descubrir y conocer los diferentes lugares de procedencia del alumnado. Cada niño y niña ha escrito el nombre de su pueblo para incorporarlo posteriormente a la decoración del aula, formando parte de una creación conjunta que representa la diversidad y las experiencias de todos. Esta propuesta ha permitido dar valor a la identidad de cada uno y fortalecer el sentimiento de pertenencia al grupo.
Con esta actividad hemos convertido las experiencias personales del verano en una creación colectiva llena de aprendizaje, creatividad y convivencia.
En el aula de 3 años seguimos descubriendo el mundo a través del proyecto “Voy a observar”, una propuesta llena de experiencias, curiosidad y pequeños descubrimientos. A través de diferentes actividades, los niños aprenden a fijarse en lo que les rodea, explorar la naturaleza y conocer el entorno de una manera cercana, manipulativa y divertida.
Una de las actividades más especiales ha sido la creación de nuestro pequeño huerto. Los peques han podido observar cómo se planta, se cuida y crece cada alimento, participando activamente en el riego y el cuidado de las semillas. Además, hemos conocido diferentes hortalizas como el tomate, el rábano, la zanahoria o la cebolla, despertando su interés por la naturaleza y fomentando hábitos de cuidado y responsabilidad.
También hemos realizado salidas y actividades de observación en espacios naturales, donde los niños han explorado el entorno, recogido elementos de la naturaleza y descubierto pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Estas experiencias favorecen la curiosidad, la atención, el lenguaje y el aprendizaje a través de la experimentación y el juego.
Observar, descubrir y cuidar… porque las mejores aventuras comienzan prestando atención a las pequeñas cosas.
