Para iniciar nuestro proyecto “Voy a observar”, el alumnado de 3 años vivió una experiencia llena de sorpresa y emoción. Una mañana encontramos la maleta de clase fuera de su lugar habitual y, al abrirla, descubrimos una nota con una misión: seguir diferentes pistas escondidas por el colegio para averiguar qué íbamos a investigar durante este trimestre. Comenzó así una pequeña aventura que despertó su curiosidad y convirtió el aprendizaje en una auténtica exploración.
A través de las pistas repartidas por distintos espacios del centro —el patio, el tobogán, el rocódromo y la casita— los niños y niñas fueron encontrando piezas de un misterioso puzle. Poco a poco, al unirlas, apareció la respuesta: “Primavera”. Este descubrimiento nos introdujo en el nuevo proyecto, centrado en observar y conocer los cambios que esta estación trae a nuestro entorno.
Durante este trimestre trabajaremos la observación, la experimentación y el descubrimiento del medio natural a través de actividades adaptadas a su edad. Investigaremos cómo cambia el paisaje, qué ocurre con las plantas, los animales y el tiempo, desarrollando la curiosidad, el lenguaje, la atención y el gusto por explorar el mundo que les rodea. Nuestro objetivo es que aprendan desde la emoción y la vivencia, convirtiéndose en pequeños observadores de la primavera.
“Pequeños exploradores, grandes descubrimientos: así comienza nuestra aventura de primavera.”
